
Casi 3 años pasaron desde mi primer entrada... Mirando atrás, al igual que ahora también siento revolución interna. ¿Será la obnubilación de mi cabeza la que me da el impulso de escribir?
Tengo una interrogante, que casi ya no lo es. ¿Nos "enamoramos" de personas que no nos corresponderán condicionados por nuestras experiencias de la infancia? Triste.
Hace días también vengo pensando en los "escenarios" que cada uno en la pareja tiene en determinados momentos y en el cómo pueden llegar a ser tan distintos a los del otro. Para hacerlo gráfico: "¿Cómo llegás a esto si veníamos de momentos idílicos? Creo que hay culpables, sí! el que sólo da sin esperar, el que no exige, el que no se cree merecedor, porque así vive, el que escucha más al otro que a uno mismo, el que agradece tanto, el que no aprendió lo que hace poco escuché por ahí... "la pareja es como el tango, se baila de a dos".
Estoy descreída y no quiero estarlo.
Quiero revelarme y me da miedo.